5/20/2011

#spanishrevolution y tangentópolis

En Italia en 1992 un desconocido funcionario local del Partido Socialista, Mario Chiesa, fue detenido en Milán cuando  recibía un soborno por adjudicar un contrato de servicios de limpieza para un hogar de ancianos del Ayuntamiento, del cual era director. El soborno era relativamente modesto, sólo 10 millones de liras, y las personas implicadas eran poco conocidas. 
Para una formación como el Partido Socialista, cuya reputación había sido empañada, y algunos de cuyos miembros más conocidos habían sido objeto de otras investigaciones por corrupción política en el decenio de los ochenta, el caso Chiesa parecía un incidente de menor importancia, destinado a olvidarse
 Los principales periódicos y programas informativos de la televisión informaron del hecho durante un par de días sin prestarle mayor atención. En abril de 1992 debía celebrarse elecciones generales, e insistir en un caso de corrupción que involucraba a uno de los principales partidos a sólo semanas de la votación, podría haberse interpretado como una maniobra partidista. Pero en esos momento Chiesa comenzó su declaración judicial y el halito de la corrupción se extendió por todo el país y las élites políticas, con sus intentos de impedir la actuación judicial se deslegitimaron. A partir de ahí los triunfos de la "Liga Norte" de Bossi y el acceso al poder de personajes como Berlusconi consiguieron lo que no habían conseguido los partidos tradicionales: evitar la actuación judicial y elevar el nivel de corrupción alejando la democracia italiana de sus posibilidades de renovación.
Yo confío en que esa deriva que, en alguna medida comenzaba a amanecer en este país, puede verse cortada de raíz por un movimiento espontáneo y, aunque también España se aleje de las concepciones y las estructuras políticas tradicionales, su evolución avance hacia una regeneración democrática utilizando canales de participación que tradicionalmente no se han usado y que permiten una actividad ciudadana que obligue a la adopción de resoluciones que tenga en cuenta la opinión de los ciudadanos. La esperanza está presente.

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