8/25/2011

P.C.E. La Cuestión de Marruecos. Sublevación en Málaga. 1923

En el mismo año 1923, la presión sobre las líneas españolas en la interminable guerra de Marruecos, provoca la movilización de nuevos efectivos que han de embarcarse por el puerto de Málaga, para su traslado a Melilla. El día 23 de agosto, soldados del Regimiento de Navarra[1], liderados por el cabo José Sánchez Barroso, se negaron a embarcar, originándose un tumulto en el que resultó muerto un suboficial. La tropa sublevada recorrió la ciudad buscando la solidaridad de otros militares sin conseguirlo, mientras que si encontró ayuda entre la población civil. Cuando los rebeldes fueron sometidos, se les embarcó sin armas hacia Marruecos. En el mismo mes comenzó el proceso contra el cabo Barroso, que fue condenado a muerte.
Dado que muchos malagueños habían acogido en su casa y alimentado a soldados rebeldes la policía intento implicar al movimiento anarquista malagueño en la sublevación. A tal efecto se informó al juez militar de la participación los dirigentes de los sindicatos de Transportes y  Servicios Públicos, por lo que la autoridad judicial ordenó su detención, encontrándose en poder de Francisco Ruiz una pistola Star[2]
Sin embargo, la historiografía oficial del P.C.E., une la figura del cabo Barroso al Partido, en su historia de los comunistas malagueños, afirmando la fidelidad del mismo a las consignas emanadas de la I.C. Efectivamente, las condiciones de ingreso en la Internacional Comunista marcaban una línea muy clara de actuación a las distintas secciones de la misma, concretamente la nº. 8 estipulaba : “En la cuestión de las colonias y de las nacionalidades oprimidas es necesaria una línea singularmente precisa y clara de los partidos de aquellos países cuya burguesía domina a dichas colonias y oprime a otras naciones. Cada uno de los partidos que deseen pertenecer a la Tercera Internacional tienen el deber de desenmascarar sin piedad los subterfugios de “sus” imperialistas en las colonias, de apoyar de hecho, y no de palabra, todo movimiento de liberación en las colonias, de exigir que salgan de estas colonias sus imperialistas, de educar a los obreros de su país en un espíritu de verdadera fraternidad hacia los trabajadores de las colonias y nacionalidades oprimidas y de llevar a cabo una agitación sistemática entre sus tropas contra toda opresión de los pueblos coloniales.”.
Esta labor obligada de agitación entre las tropas, se completaba con el mandato de creación de células comunistas en el Ejército, por lo que debería contemplarse con más detenimiento la posibilidad de una militancia del cabo Barroso en las filas del Partido Comunista de España [3].

Por otra parte, se aprecia un análisis insuficiente del P.C.E. con relación al problema colonial. Los apoyos de la III Internacional a Abd-el-Krim y a su movimiento, les llevan a mezclar el colaboracionismo de El Raisuni, con el independentismo del anterior. Sólo después de 1925 conseguirá el Partido Comunista una visión consecuente sobre el problema.


[1] Cuadernos de Historia. Los Comunistas Malagueños. El PCE en Málaga: apuntes de su historia 1921-1977. Pág. 4.
Se afirma que los soldados pertenecían al Regimiento de Garellano.

[2] El Cronista 24 de Agosto y La Unión Ilustrada del domingo 2 de septiembre.
Parece probable el hecho puesto que Francisco Ruiz pertenecía a los Cuadros de Defensa Confederal, con arma en su domicilio.


[3] Nadal, Antonio “Andalucía ante el advenimiento de la República. Coyuntura Política y movimientos huelguísticos en la Málaga de 1930”. Pág. 70
Comín Colomer afirma la militancia de  estos soldados vascos en el P.C.E.

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